En un merecido reconocimiento a una carrera dedicada a la vanguardia de la innovación robótica, el Profesor Toshio Fukuda ha sido galardonado con el prestigioso Premio Richard M. Emberson otorgado por el IEEE. Este premio, concedido en una ceremonia en Nueva York el pasado 24 de abril, celebra las distinguidas contribuciones de Fukuda al avance de los objetivos técnicos de IEEE, con un énfasis particular en el campo de la robótica. La distinción subraya el impacto transformador de Fukuda, considerado uno de los académicos más prolíficos en robótica, cuya labor ha abarcado desde sistemas robóticos biomédicos y robots industriales hasta la micro-nano robótica, la mecatrónica y la automatización impulsada por inteligencia artificial.
Fukuda, una figura de gran influencia en la comunidad científica internacional, no es ajeno a los honores. Posee una impresionante trayectoria que incluye la fundación de una de las conferencias de robótica más importantes del mundo, la IEEE/RSJ International Conference on Intelligent Robots and Systems (IROS), que sigue siendo un evento clave casi 40 años después de su inicio. Su compromiso con el IEEE trasciende la investigación, habiendo ocupado la más alta posición de liderazgo como presidente de la organización en 2020, convirtiéndose en la primera persona de ascendencia asiática en ostentar dicho cargo. Actualmente, ejerce como profesor y vicepresidente de investigación en la Universidad de Ciencia y Tecnología de Egipto-Japón en Alejandría, Egipto, y es profesor emérito en la Universidad de Nagoya, Japón, donde dedicó casi 25 años a la enseñanza.
Los Orígenes de una Carrera Visionaria
La pasión de Toshio Fukuda por la ingeniería y la invención se remonta a su adolescencia, cuando dedicaba sus vacaciones de verano a construir dispositivos como radios de transistores y máquinas de vapor. Esta inclinación práctica lo llevó a estudiar ingeniería en la Universidad de Waseda, en Tokio, donde fue influenciado por Ichiro Kato, a menudo considerado el padre de la investigación robótica japonesa. Posteriormente, profundizó sus estudios en la Universidad de Tokio, obteniendo su maestría y doctorado, y realizó investigaciones en teoría de control avanzada en la Universidad de Yale. Esta etapa en Yale, marcada por un ambiente de pensamiento libre, fortaleció su motivación para la investigación académica, aunque pronto comprendió la necesidad de desarrollar tecnologías con aplicaciones prácticas para asegurar la financiación de sus proyectos, una lección clave que lo impulsó a elegir la robótica como su campo de especialización.
Tras completar su doctorado, Fukuda inició su carrera profesional en el Laboratorio de Ingeniería Mecánica de Japón, hoy conocido como el Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología Industrial Avanzada (AIST) en Tsukuba. Su investigación se centró tanto en la robótica práctica como en la teoría. Un período posterior como investigador visitante en la Universidad de Stuttgart, Alemania, amplió su perspectiva sobre sistemas y problemas de software. De regreso en Japón, como profesor asociado en la Universidad de Ciencia de Tokio, se dedicó a explorar los usos industriales de los robots, particularmente en entornos hostiles como plantas de ensamblaje, refinerías de petróleo y centrales eléctricas, atrayendo el interés y la financiación de diversas empresas del sector.
Innovación Constante: De CEBOTs a Robots Braquiadores
A medida que su carrera evolucionaba, Fukuda experimentó un cambio de enfoque, pasando de robots de inspección industrial a robots para aplicaciones científicas. Es ampliamente reconocido por su trabajo en el desarrollo de los sistemas robóticos modulares y celulares (CEBOTs), presentados por primera vez en 1985. Los CEBOTs son un conjunto de células robóticas autónomas que se acoplan y desacoplan, colaborando para formar estructuras y configuraciones complejas, similares a piezas de LEGO. Este concepto de sistema robótico distribuido y autoorganizado demostró ser revolucionario, permitiendo la creación de sistemas tolerantes a fallos y adaptables a diversas tareas. Hoy en día, las tecnologías inspiradas en los CEBOTs se aplican en entornos tan variados como la entrega de medicamentos en hospitales o el transporte de productos en centros de distribución. Para conocer más sobre aplicaciones robóticas, se puede consultar la guía de robots de IEEE Spectrum.
Otra de sus contribuciones notables son los robots braquiadores, desarrollados en 1988, conocidos coloquialmente como «robots mono» por su movimiento inspirado en la forma en que los monos se desplazan entre árboles. Estos robots utilizan la locomoción basada en la gravedad para lograr un movimiento continuo, encontrando aplicaciones actuales en la inspección de infraestructuras críticas como torres de alta tensión y puentes, así como en misiones de búsqueda y rescate en edificios colapsados. Después de una distinguida carrera de 24 años en la Universidad de Nagoya, donde dirigió el Centro de Mecatrónica Micro-Nano, Fukuda se jubiló en 2013, pero su inactividad fue breve. Continuó su labor docente en la Universidad de Meijo hasta 2022, antes de unirse a la Universidad de Egipto-Japón.
Un Líder y Mentor en la Comunidad Global de Robótica
La participación activa de Fukuda en el IEEE, iniciada en 1980 bajo la tutela del Profesor Fumio Harashima, ha sido fundamental. Su rol como presidente fundador y organizador de la conferencia IROS en 1988 sentó las bases para uno de los foros más importantes de la robótica mundial. Además, fue cofundador de IEEE Transactions on Mechatronics y presidente fundador del IEEE Nanotechnology Council. A lo largo de los años, ha ocupado numerosos puestos de voluntariado, incluyendo la presidencia de la Sociedad de Robótica y Automatización de IEEE, siendo el primer miembro no estadounidense en obtener el título. Su visión de una IEEE diversa e inclusiva lo llevó a liderar iniciativas de diversidad, equidad e inclusión (DEI), promoviendo un entorno acogedor para todos los miembros, independientemente de su origen o género. Tal como él mismo afirma, “IEEE acepta a las personas que tienen energía y pasión” y esta filosofía ha guiado su propia trayectoria y liderazgo. La historia de la robótica ha estado profundamente marcada por académicos y pioneros como el Profesor Fukuda, cuya influencia se extiende mucho más allá de sus publicaciones y patentes, inspirando a nuevas generaciones de ingenieros y científicos. Este reconocimiento por parte del IEEE no es solo un tributo a su pasado, sino un testimonio de su continuo legado en la conformación del futuro de la robótica, un campo que él mismo ha ayudado a definir.





